El tratamiento del Alzheimer tiene dos alternativas fundamentales; la farmacológica y la no farmacológica, ambas importantes para mantener las capacidades y habilidades del paciente durante el mayor tiempo posible.

La enfermedad de Alzheimer en la actualidad no tiene cura, pero sí existen tratamientos que ayudan a mantener las capacidades físicas y mentales del enfermo en mejor estado.
Hasta donde se sabe, los tratamientos actuales del Alzheimer no influyen en el curso de la enfermedad, sino que ayudan a controlar sus síntomas por un tiempo determinado.
Una forma clara de ilustrar esto es lo que ocurre con los catarros; puedes tomar medicamentos que te hagan sentir mejor, pero nada va a evitar que una vez el virus te ha infectado la enfermedad siga su curso.
Al contrario de los catarros, el Alzheimer es una enfermedad de larga evolución, crónica y progresiva para la cual no hay cura en la actualidad, aunque afortunadamente hay decenas de ensayos clínicos en el mundo buscando soluciones.
¿QUÉ ES EL ALZHEIMER? COMPRENDER LA ENFERMEDAD PARA COMPRENDER EL TRATAMIENTO

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa, lo que significa que en el sistema nervioso central de los pacientes, específicamente en el cerebro, deterioran y mueren las células nerviosas encargadas de procesos como la memoria, la atención o el lenguaje, pero que también interfieren en el estado de ánimo y en la conducta.
Aunque la causa final de esto no se sabe, sí se conoce que ese deterioro se debe en buena medida a que en el cerebro se acumulan unas proteínas que resultan tóxicas a las neuronas.
Esto ocurre de forma progresiva y a medida que la enfermedad avanza, la atrofia del cerebro es mayor y por eso observamos que el paciente va perdiendo más capacidades y habilidades.


